domingo, 6 de abril de 2008

EMULANDO A VELDAR: UN CARCAJ PARA LAS FLECHAS

Asi es mes amis, a falta de un avance en los multiples proyectos que tengo pendientes en armadureo y la perdida de mi camara digital, les presento un humilde proyecto en cuero, que hice hace tiempo para mi divertimento y solaz.
La arqueria es una práctica muy socorrida para complementar el curriculum de culquier recrecionista. Cuando entras en estos asuntos del medievo, inevitablemente terminaras con un arco entre las manos. Y es que no hay nada mejor para impresionar chicas y ganarte el respeto de propios y extraños, que dar en el centro justo de una Diana con una flecha mientras recibes una salva de aplausos por parte de los mirones.
Pero antes de la gloria, hay dolor, si mucho dolor. El dolor de descubrir músculos que no sabias ni siquiera que existian. El dolor de contener un peso de varios kilos con solo dos o tres dedos de la mano. El dolor de recibir el impacto de esos mismos kilos en el brazo, concentrado en una delgada cuerda:

Creanme si les digo a aquellos que comiencen en la arquería que no es un consejo vano el mantener cualquier parte del cuerpo y de la vestimenta, lejos de la trayectoria de la cuerda. Una lección de como embrazar el arco de parte de algun arquero avezado no nos cae mal a nadie al principio. Pero una vez que aprendes como no causarte daño a ti mismo y hacer que las flechas vayan a donde tu quieres, es un deporte harto gratificante.

Pero me voy por las ramas, al carcaj. Como todo mundo sabe, necesitas un deposito en el cual transportar tus flechas para tenerlas a mano cuando disparas. Algunos arqueros estilan el clavarlas en el piso frente a ellos, pero eso oxida con suma facilidad las puntas metálicas y estropea las astas. No lo hagan. Lo que necesitas es un carcaj. Puede ser una simple bolsa (en un torneo use el pliegue de un kilt como carcaj XDDD) o algo más estilizado. Como cualquier otra parte de tu equipo, es una oportunidad para expresar tu creatividad e individualidad.

En este caso se trata de un cilindro de cuero con algunas aplicaciones decorativas y un juego de correas para suspenderlo al estilo de Legolas en el Señor de los Anillos. Histórico? Debes estar de broma, ni remotamente lo es, pero mola XDDD
Lamentablemente no tengo fotos del proceso, pero es muy sencillo. Parti de una pieza de cuero rectangular, la cerre con remaches para formar el cilindro y posteriormente con una pieza de cuero eliptica forme la tapa inferior, tambien remachada al cilindro. Sencillo, no?


Para quien quiera intentar algo similar, quizas sea mas sencillo remachar primero la tapa y despues cerrar el cilindro. Los tirantes son tres que se unen en un anillo en la parte del pecho, tan pronto tenga camara subire una foto del carcaj puesto para que se entienda un poco mejor esto.


Las costuras de la aplicación, las hice usando un pequeño truco decorativo. Como no van a soportar ninguna carga en la union de las dos piezas de cuero, en lugar de estropearme la mano con una lezna, hice una serie de perforaciones con un sacabocados y simplemente pase el cordel por ahi, simulando una costura.
Las decoraciones estan echas a cutter levantando solo la.... epidermis? del cuero y entintando con sumo cuidado el resto. El diseño tiene reminiscencias celtas, pues acostumbro tirar ataviado de esta manera o a la escocesa. No es ninguna buena idea hacerlo enfundado en malla de metal XDDD


Baste esto por ahora, en cuanto resuelva mis inconvenientes, vendran entradas mas serias. Ya se, ya se, mucha parrafada para tan pocas fotos, pero que se le va a hacer.

miércoles, 21 de noviembre de 2007

MANAZAS DE HIERRO: LOS GUANTELETES

Despues de una larga, larga, larga ausencia, he aqui una nueva entrega de este Armero Ilustrado.

En esta ocasión se trata de unos guanteletes de malla, siguiendo con la tradición de este medio de protección de gran popularidad durante todo el medievo. Como con todas las piezas de armadura de la época, no hay una fuente fiable que nos indique cual era el gusto o la moda de ese entonces.

De las ilustraciones que podemos ver en fuentes como la biblia de Maciejowsky, lo historicamente correcto parece ser el mitón. Es decir, un guante que cubre todos los dedos y solo deja el pulgar libre para poder sujetar una lanza o espada. Al parecer, había diversas versiones del mismo: como parte integral de la cota de malla y como una pieza desmontable. En cuanto a comodidad ciertamente no es lo mejor, quien haya tenido una espada en sus manos sabe que todos y cada uno de los dedos se vuelven indispensables para manipularla con soltura.


Sin embargo, una versión como la aqui presentada con los dedos separados no parece tener fundamento histórico. Que diablos! Son cómodos y ya bastantes licencias nos tomamos con los medios de construcción como para todavía ponernos exquisitos con la autenticidad!!

No abundaré en detalles de construcción, pues resultaron bastante sencillos en realidad. Para hacerlos solo se necesitan un par de guantes de trabajo de cuero. Los ideales son los guantes para soldar, el cuero no es excesivamente grueso, lo cual facilita la costura y cubren algo más arriba de la muñeca. Adicionalmente necesitaremos una buena cantidad de cadenas de anillas, hilo cáñamo o algo igual de resistente y una aguja con bastante mala leche. Las cadenas usadas aqui estan tejidas en estilo europeo 6-1.

Primero, pondremos las cadenas de anillas sobre el dorso de los guantes, una por cada dedo excepto el pulgar, de la punta de los mismos hasta el puño del guante. Una vez ajustada la altura de cada dedo, uniremos las cadenas entre si para hacerlas una sola pieza.
Lo que sigue es literalmente coser y cantar. Tomaremos la aguja enhebrada y empezaremos a coser la malla al guante. Haremos pasar una puntada por cada anillo en la orilla de la malla y en los dedos para sujetarlos al cuero.No es realmente necesario coser en ninguna otra parte de la malla que no sea la orilla. Un consejo bastante util es pasar la aguja y el hilo por un trozo de cera de abeja antes de comenzar el trabajo y continuar haciendolo periodicamente. Esto permitira que el hilo se deslice facilmente y evitar que la aguja pierda el temple y se doble.

Después continuaremos el tejido de malla alrededor del puño. Muchos guanteletes de malla que se encuentran en venta en la red lidian con el puño de una manera distinta, ya sea usando un trozo de lámina (chapa) lo cual le da un efecto bastante antiestético (lease horrendamente feo) o solo poniendo malla en el dorso.
A continuación colocaremos el pulgar que es algo más ancho que una cadena, uniendolo al tejido del puño.
Además, para permitir el libre movimiento del pulgar necesitara algunos anillos de expansión entre el dorso y el pulgar, esto queda un poco mas claro en la siguiente ilustración, donde también se aprecian las costuras de los dedos.Para finalizar, colocaremos por dentro una tira de vaqueta (cuero grueso) en el interior del puño y la coseremos a la orilla del mismo para que conserve la forma y no cuelgue de manera disforme al usar el guantelete. Tal vez sea necesario usar una lezna o punzón para coser a través de la vaqueta. En este caso no fue necesario pues use de la fuerza bruta para suplir la lezna XDDDY con eso tenemos terminados los guanteletes. Aunque se ven bastante masivos, resultan de lo más comodos para empuñar una espada o empinarse un tarro de cerveza en el gañote.

lunes, 1 de octubre de 2007

ALGUN DIA TERMINA ESTO??: LA COFIA DE ARMAR 9

Ya se va acercando el final de este largo, largo, larguisimo tutorial. Creo que he exagerado un poco en el grado de detalle, pero me ha parecido necesario. Vamos, no lo nieguen, un martillo y unos alicates todos los hemos usado, pero confeccionar una prenda requería mayor explicación.
Como recordarán, recortamos el sobrante del relleno para evitar que abulte demasiado. Sin embargo eso no basta, necesitaremos cortar pestañas en la curva del craneo para evitar que se vea fruncida la costura por el exceso de material. (si, si, lo mismo que en la calva del greathelm!!!)
Y aún más, necesitaremos abrir y planchar planas las costuras.Repetiremos este procedimiento con la protocofia que no tiene relleno.
Ahora tomaremos las dos protocofias y colocaremos una dentro de la otra. Pero esto tiene un como y un porque: colocaremos la que es sólo de tela dentro de la que tiene el relleno, derecho con derecho y con los reveses hacia afuera. Si no se ha entendido, vean la foto.
Las colocamos así para que la costura entre las dos protocofias interior y exterior no sea visible en la pieza terminada. Poniendonos académicos a esto se le llama un dobladillo o remate francés (que no! no soy modisto, solo me gusta documentarme XDDD) Coseremos ambas piezas por toda la línea de costura excepto la parte inferior del cuello. Una vez cosida, le daremos vuelta para tener el derecho hacia afuera.
Ahora doblaremos hacia adentro las orillas que dejamos sin coser y coseremos nuevamente por el derecho aproximadamente a 1 cm de la orilla.
El paso final, será el acolchado propiamente. Para ello coseremos lineas paralelas a través de todas las capas a una distancia de 1" entre ellas. En los costados, no tendrás mayor problema, en la banda central será más difícil por la curvatura pero no imposible. Si coses a mano, será un día de campo, solo necesitarás usar puntadas cortas y apretar firmemente cada una. A máquina... preparate para una pesadilla, tendrás que coser con el interior hacia arriba, lo cual complica las cosas
Para cerrar la cofia, podemos usar cualquier sistema, el clásico sistema de cintas anudadas, ojales y una correa o lo que se te ocurra.
y... si, creo que con esto terminamos. En la próxima entrada algunas consideraciones adicionales para el acolchado pesado.

jueves, 20 de septiembre de 2007

PROTOCOFIAS: LA COFIA DE ARMAR 8

De las entradas anteriores, obtuvimos las piezas necesarias para confeccionar la cofia de armar. También elegimos el relleno adecuado, en base al tipo de acolchado que queremos. Ahora viene la madre de todas las preguntas, ¿cuándo acolchamos? ¿cuándo acolchamos? XDDD
Bueno, eso dependerá como decíamos del tipo de acolchado. Par un acolchado ligero, lo que haremos será poner el material de relleno en medio de las capas de tela interior y exterior, como una especie de sándwich. Posteriormente, coseremos una serie de líneas a través de todas las capas de tela y de relleno, a esto se le llama precisamente acolchado o capitonado.
Si lo que queremos es un acolchado pesado, entonces primero haremos el capitonado, es decir las lineas que mencionábamos y después introduciremos el material de relleno en los “tubos” formados por las costuras del capitonado.
Aquí pondremos en práctica el primer método. Lo primero será tomar las piezas de tela más grandes, es decir, las exteriores y las piezas del relleno y emparejarlas perfectamente entre ellas, izquierdo con izquierdo, derecho con derecho y central con central.

Para mantener el relleno en su lugar, lo coseremos a las piezas de tela respectivas con unas puntadas en forma de cruz que sujeten todas las capas.

A continuación coseremos los tres segmentos entre si con la tela hacia adentro y el relleno hacia fuera siguiendo las líneas de costura que marcamos sobre la tela.
Si haces la costura a mano, usa un hilo resistente de algodón mercerizado o 100% poliéster de un color que se asemeje lo más posible al color de la tela haciendo puntadas de 2mm como máximo y apretando firmemente cada una de ellas pero sin estirar demasiado para no fruncir la tela.
Si sabes usar una máquina de coser o conoces a alguien que lo haga, no dudes en usarla, tal vez no sea histórico, pero es muy rápido (yo me tardé menos de una hora cosiendo), queda muy firme la costura y con muy buena apariencia.. Para ello tendrás que unir previamente las piezas con un hilván. ¿Qué es un hilván? Pues es una costura hecha a mano, algo floja y con un hilo contrastante cuyo objetivo es mantener las piezas juntas mientras las coses en la máquina.Una vez cosido, si lo hiciste a máquina, retira las puntadas del hilván jalando el hilo por un extremo o ayudándote con una tijera o navaja. Para evitar que el relleno abulte en las costuras, lo recortaremos a unos 5 mm.

Como pueden ver, eliminamos la mayor parte del volumen del relleno en la costura y ya solo sobresale la tela. Para la capa interior, solo tenemos que seguir el mismo procedimiento, recordando que esta capa es solo tela sin relleno. Asi que tendremos dos "protocofias" una con el relleno y otra solo de tela, en la siguiente entrada, veremos como ensamblarlas en una sola pieza.

viernes, 31 de agosto de 2007

UN RELLENO PARA CADA FIN: LA COFIA DE ARMAR 7

Nuevamente nos enfrentamos a una decisión: ¿Cual será el fin de nuestra cofía de armar? Y no me refiero a que a este tutorial no se le ve el final XDD, sino a cual será el objetivo de la cofia. De eso depende la cantidad y el material de relleno que usaremos.
Históricamente, las cofias de armar y todas las demás proteciones acolchadas se rellenaban de pelo de caballo o de lana cardada. A menos que vivas en el campo o tengas acceso a un matadero, será dificil conseguir una u otra cosa. Por lo anterior y dado que no será visible, nos podemos tomar la licencia de usar otros materiales.
Si piensas usar la cofia solo para portar cómodamente un almofar mientras te encuentras en una feria medieval, no requerirás un material muy denso ni muchas capas del mismo. Por el contrario, si tienes pensado usarla para atajar cachiporrazos, necesitarás una mayor densidad o muchas capas o ambas cosas.
Esta decisión, tambien afectará la manera de acolchar. Me explico. Si tienes un material muy denso y piensas usar muchas capas del mismo, será difícil coser a través de él, a menos que lo hagas con máquina y aún necesitarías que fuera una maquina industrial. Para este efecto, existe un método que no tiene sustento histórico pero que brinda la protección necesaria. Terminando este tutorial lo explicare más a detalle.
En nuestro caso, haremos una cofia con dos capas de un material de baja densidad. Debes ser cuidadoso al seleccionar el relleno, ya que algunos materiales no solo no respiran, sino que te hacen transpirar como demonio! Las guatas de algodón y de algunos materiales sintéticos son una buena opción.
Yo en lo personal, decidí darle una interpretación retorcida a la tradición del relleno de pelo, usando fieltro. El fieltro tradicional se fabrica a partir de pelo bovino, si si, de vaca ni más ni menos. El pelo que queda como sobrante en las curtidurías, se recolectaba y prensaba para obtener una tela. El fieltro para manualidades que se vende actualmente está hecho de fibra de polipropileno y resulta ser muy manejable para la costura, no deshilacha y no se apelmaza como algunas guatas.
Si optas por una opción similar, lo único que tienes que hacer es usar los mismos patrones que para la tela y cortar el relleno a la misma medida que la capa exterior. Si por el contrario, decides usar una espuma, lana o plumón sintético, lo único que tendras que hacer es tomar la cantidad que consideres necesaria para obtener el efecto deseado.
En las próximas entradas, los pasos que aparezcan en amariillo, se referirán a métodos o materiales alternativos.
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martes, 28 de agosto de 2007

¡MANOS A LA OBRA! LA COFIA DE ARMAR 6

Ha llegado el momento de ensuciarnos las manos (es solo una expresión, de hecho debes lavartelas antes de manipular la tela).
Ahora es el momento de recortar el patrón del papel, como recodaran tenemos dos líneas que corresponden a la línea de costura y al margen de costura, recortaremos por la más externa, es decir, el margen de costura.
Es importante contar con una mesa o una superficie de trabajo libre para trabajar con la tela, de tal manera que esta no se caiga, no se mueva y en general no se convierta en un dolor de cabeza. Primero doblaremos la tela a la mitad por su parte más larga, de esta forma, podremos cortar las partes laterales, tanto la derecha como la izquierda al mismo tiempo.
Lo siguiente es acomodar el patrón de los laterales de forma que se desperdicie la menor cantidad de tela posible y fijarlo a las dos capas usando alfileres. Una buena idea es colocar los alfileres entre la orilla del patrón y la línea de costura, no escatimes alfileres, coloca uno cada 5 cm aprox. Con el patrón fijo, no tenemos más que recortar ambas capas de tela al mismo tiempo con unas tijeras perfectamente afiladas. Olvidate de las que guardas en el cajón de la cocina o en tu caja de herramientas. Si es necesario invierte en unas nuevas, de lo contrario, solo morderás y deshilacharás la tela en lugar de obtener un corte limpio.
Una vez cortado, antes de quitar el patrón de la tela, necesitaremos marcar la línea de costura, para esto, nos valdremos de un bolígrafo de punta metálica fina. Los de tinta de gel son geniales para estos menesteres pues la tinta marca bien en la tela y no se corre demasiado. Para marcar la linea, haremos una serie de puntos A TRAVES del papel y de las dos capas de tela. La idea es que la tinta marque las dos capas de tela por AMBOS LADOS.

Hay un artilugio que usan los sastres que es como una pinza con un rotulador en cada extremo que hace las marcas que necesitamos, asi que si tienes acceso a uno de estos, sería excelente. Entre mas cercanos esten los puntos, mas fácil será coser siguiendo la línea. Una separación de 1cm entre puntos esta bien.

Una vez marcadas, solo necesitaremos quitar los alfileres y tendremos dos piezas listas para coser.
Siguiendo el mismo procedimiento cortaremos la pieza rectangular pero a una sola capa.
Esto será la capa interior de la cofia de armar. Para la parte exterior, usaremos los mismos patrones pero en lugar de recortar por la orilla de los mismos, lo haremos a 1.5 cm. Ahora la orilla del patrón será la línea de costura y la marcaremos de la misma manera que hicimos con las piezas interiores. Por cierto, en las fotografías se ven dos juegos de líneas en el patrón debido a un ajuste que tuve que hacer en las medidas. Ya se sabe, mide dos veces, marca y corta solo una.

En la próxima entrega, veremos el material de relleno e iniciaremos la costura.

domingo, 26 de agosto de 2007

PREPARANDO EL MATERIAL: LA COFIA DE ARMAR 5

Si, lo se. Esto tiene más pasos que el manual de un DVD. Esta sin embargo puede ser una entrada algo corta porque la conexión a Internet está nauseabundamente lenta el día de hoy.
Una vez que tenemos el patrón listo, el siguiente paso será elegir y preparar el material para elaborar la cofia.
La tela que usaremos para tal efecto, deberá cumplir con algunas características:
1.- Ser de una fibra natural preferentemente.
Esto no es un mero purismo ni tiene que ver solamente con la autenticidad. Es un asunto de comodidad. Las fibras naturales tienen una tendencia a "respirar" mejor. Es decir la humedad de tu cuerpo será absorbida y evaporada por la tela en lugar de mantenerla en la piel. Una enorme ventaja para una cofia de armar.
2.- Ser de un tejido de hilo.
Las telas con tejido de hilo tienen un tramado aparente. Esto quiere decir que puedes ver los hilos entrelazandose en una y otra dirección. En contraste, los tejidos de punto como el spandex o el nylon, se ven como una serie... pues... de puntos. Esto tiene dos razones: la primera es que en la época medieval, todas las fibras se tejían en telar de lanzadera, asi que este tipo de telas es históricamente correcto. La segunda es que este tipo de telas no requieren habilidades especiales para trabajar con ellas.
3.- Tener estabilidad dimensional.
Por rimbombante que esto suene, simplemente se trata de que la tela no se estire, es decir que no este mezclado con otra fibra que le imparta propiedades elásticas.
4.- Ser de un color cuya existencia sea factible en la epoca medieval.
Descartados pues los estampados de flores y el fucsia. En realidad habia una gama limitada de colores, pero no tanto como se dice comunmente, trataremos de apegarnos a los tonos naturales como los verdes, los marrones, los grises y los blancos.

En principio, puedes hacer la cofia de armar de cualquier tela que tengas a la mano, sin embargo, si quieres lucirla con un toque de autenticidad (o por lo menos algo de respeto) trata de seguir los anteriores consejos al selecionar tu tela. Hace tiempo hice una cofia de armar con una tela que es una mezcla de algodón y spandex de color verde olivo, se ajusta a la cabeza con un estilo fantasmal y es una delicia llevarla debajo de un almófar. Pero, solo la uso cuando no tengo la intención de quitarme el almófar en público, además su uso como protección es nulo, es un mero accesorio, una capucha para evitar una depilación craneal.

La tela que cumpla con las características necesarias, dependerá de lo que haya disponible en tu país o región, pero podemos mencionar de manera general:
Lino natural. El material por excelencia para las cofias de armar. Al menos aqui en México es algo caro (más o menos 14 euros el metro), así que no lo recomiendo si es tu primera cofia y menos aún si es tu primer proyecto de costura.
Manta de algodón. No se si en todos lados se llame igual, pero es un tejido 100% algodón, de un color paja y un tacto áspero y rígido. Tiene buena resistencia y es un excelente sustituto para el lino. Ah! y un plus: es ridiculamente barato (1 euro por metro).
Mezclas de poliéster/algodón. Vienen con diversos nombres de acuerdo al porcentaje de mezcla. La opción menos cercana a la autenticidad, pero con algunas ventajas como el no encoger desde nuevas.
Lino artificial. Basicamente es otra mezcla de poliéster con algodón pero tiene un tejido que aparenta lino natural. Su unica desventaja es que suele encontrarse en colores pastel o peores.
Una vez elegida la tela, lo siguiente será saber cuanta necesitaremos. Para ello, con las dos piezas de patrón que diseñamos, calcularemos cuanta tela sera necesaria para recortar la primera pieza cuatro veces y la segunda (la de forma rectangular) dos veces. (Un pequeño paréntesis, las telas tienen una medida llamada trama, la trama no es otra cosa que el ancho del rollo de tela). Si la tela que elegiste tiene una trama de 140 o 150 cm (las medidas más comunes) con un metro tendrás suficiente por grande que sea tu cabeza, si tiene una trama de 65 o 70 cm, necesitaras dos metros aproximadamente.
Al llegar a casa con la tela, lo primero que tienes que hacer es lavarla. ¿Por que? Bueno, si es una tela de fibra natural, estas tienen tendencia a encoger en el primer lavado, asi que necesitas que la tela encoja antes de que traces medidas sobre ella. No será nada agradable pasar por alto este detalle y encontrarte con que tu cofia ya no te queda después de lavarla. Por otra parte, si es una mezcla de fibras naturales y sintéticas estas tienen una especie de cera que atrapa polvo cuando están almacenadas asi que la lavada no les cae nada mal.
Por ultimo, seca la tela extendida y colgada al sol. No uses una secadora o una centrifuga, eso creará arrugas en la tela y después será un maldito martirio eliminarlas (cero preguntas acerca de como lo averigué).
En la próxima entrega empezaremos a trabajar por fin en la tela.